sábado, 25 de enero de 2014

Indulto a Del Nido...


Si creyese que tienen vergüenza diría que cómo no se les cae la cara de vergüenza, pero como sé que no la tienen... Lo malo no es que éste señor, juzgado y condenado por el tribunal supremo a siete años de cárcel por apropiarse de casi tres millones de euros de las arcas de Marbella (uno de tantos que metieron la mano...) pida alegremente el indulto. Lo realmente lamentable es que ahora el presidente de la RFEF(Real Federación Española de Fútbol) junto con la mayoría de presidentes de primera y segunda se unan  a esta petición de indulto. Soy un gran aficionado al fútbol y entre estos clubes se encuentra el club de mis amores, pero ante esto sólo puedo expresar mi indignación absoluta. Sólo un puñado de clubes como el Athletic, Osasuna, Málaga y alguno más se han negado a firmar la petición. A todos estos les doy mi más sincera enhorabuena por no formar parte de un corporativismo rancio y carente de cualquier tipo de vergüenza ética, desoyendo por completo lo que opinan os verdaderos pilares del club, que son los socios y simpatizantes... será que consideran que se merece una segunda oportunidad o se estarán asegurando futuros apoyos por si acaso son los próximos en caer...? Es una pregunta  retórica, sé de sobra que esta gente no se mueve si no es por beneficio propio.

miércoles, 22 de enero de 2014

El comienzo...

Nos mean y dicen que llueve, una expresión que ya no me acuerdo donde la oí por primera vez. Seguramente a alguna persona que, como yo y una gran mayoría de la sociedad actual, se sentía engañada, asqueada, impotente ante una situación que no sabemos cómo voltear. Hablando alto y claro, de alguien que, como yo, está hasta los cojones de que le tomen el pelo. Hasta los cojones de ver cómo todo está dirigido por el capital, por los bancos y las grandes fortunas respaldados por sus marionetas en los escaños y sus medios de comunicación que nos dicen las verdades que les interesa oír, cuándo y cómo les interesa. Hasta los cojones de que dirijan la opinión pública a su antojo. Hasta los cojones de una justicia que de ciega no tiene nada. Hasta los cojones de ver chorizos que roban millones y millones de euros que no pisan la cárcel. Hasta los cojones de que amparados en el voto del pueblo ciertos políticos hagan lo que se les ponga en las narices favoreciendo a los de siempre. Hasta los cojones de que se recorten las libertades sociales por “el bien general”. Hasta los cojones de ver como gente que no sabe hacer la o con un canuto se encargue de ministerios de los que no tienen ni puñetera idea. Hasta los cojones de ver cómo dilapidan millones en obras sinsentido mientras los recortes en educación y sanidad hipotecan el presente y el futuro de todo el que no se pueda permitir pagar por estos servicios tan básicos. Hasta los cojones de sus artimañas para desviar la atención pública cuando las cosas se les ponen feas. Podría seguir así toda la tarde, pero en definitiva, estoy hasta los cojones de que me tomen el pelo, de que no se quedan contentos con robarnos, maniatarnos, cortarnos nuestras libertades, mantenernos en el redil, desde donde puedan tenernos controladitos echándonos algún resto de sus suculentos banquetes de vez en cuando, sino que además me tratan de idiota y me quieren hacer ver que no hay crisis, que los sueldos no bajan sino moderan su subida, que la luz ha bajado en los últimos años…vamos, que estoy harto de que me meen y me digan que llueve…Nos mean y dicen que llueve, una expresión que ya no me acuerdo donde la oí por primera vez. Seguramente a alguna persona que, como yo y una gran mayoría de la sociedad actual, se sentía engañada, asqueada, impotente ante una situación que no sabemos cómo voltear. Hablando alto y claro, de alguien que, como yo, está hasta los cojones de que le tomen el pelo. Hasta los cojones de ver cómo todo está dirigido por el capital, por los bancos y las grandes fortunas respaldados por sus marionetas en los escaños y sus medios de comunicación que nos dicen las verdades que les interesa oír, cuándo y cómo les interesa. Hasta los cojones de que dirijan la opinión pública a su antojo. Hasta los cojones de una justicia que de ciega no tiene nada. Hasta los cojones de ver chorizos que roban millones y millones de euros que no pisan la cárcel. Hasta los cojones de que amparados en el voto del pueblo ciertos políticos hagan lo que se les ponga en las narices favoreciendo a los de siempre. Hasta los cojones de que se recorten las libertades sociales por “el bien general”. Hasta los cojones de ver como gente que no sabe hacer la o con un canuto se encargue de ministerios de los que no tienen ni puñetera idea. Hasta los cojones de ver cómo dilapidan millones en obras sinsentido mientras los recortes en educación y sanidad hipotecan el presente y el futuro de todo el que no se pueda permitir pagar por estos servicios tan básicos. Hasta los cojones de sus artimañas para desviar la atención pública cuando las cosas se les ponen feas. Podría seguir así toda la tarde, pero en definitiva, estoy hasta los cojones de que me tomen el pelo, de que no se quedan contentos con robarnos, maniatarnos, cortarnos nuestras libertades, mantenernos en el redil, desde donde puedan tenernos controladitos echándonos algún resto de sus suculentos banquetes de vez en cuando, sino que además me tratan de idiota y me quieren hacer ver que no hay crisis, que los sueldos no bajan sino moderan su subida, que la luz ha bajado en los últimos años…vamos, que estoy harto de que me meen y me digan que llueve…